VENEZUELA, REALIDAD DE UNA ACCIÓN ANUNCIADA
Venezuela después de Maduro: el día 1 no es “refundación”, es administración de riesgo

La foto del fin de Maduro en custodia estadounidense es impactante, pero el verdadero cambio (el que mira el mercado) empieza ahora

La foto del fin de Maduro en custodia estadounidense es impactante, pero el verdadero cambio (el que mira el mercado) empieza ahora: qué autoridad manda en Caracas, con qué respaldo, y bajo qué reglas se va a mover el dinero.
La Corte Suprema venezolana ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma como presidenta interina “para sostener la continuidad administrativa” y, al mismo tiempo, dejó asentado que se abre un debate legal para encuadrar la “ausencia forzada” del presidente. Ese detalle institucional (Corte + continuidad + disputa jurídica) importa más que los discursos porque define si el Estado puede seguir firmando, pagando y operando.

Del otro lado, Trump insiste en una “gestión” bajo control de EE.UU. hasta una transición “segura”, y el choque entre ambas narrativas ya instaló el primer hecho económico: incertidumbre jurídica y geopolítica a máxima potencia, justo cuando los mercados reabren esta semana. La propia agencia Reuters lo sintetiza con una frase que en finanzas vale oro: “latigazo geopolítico”, sube el apetito por cobertura, baja el apetito por riesgo.

Corto plazo: tres pantallas, un mismo problema
1) Gobernabilidad real vs. gobernabilidad declarada.
Que Delcy Rodríguez haya asumido por orden del máximo tribunal no implica control territorial total, ni obediencia automática de fuerzas de seguridad, empresas estatales y gobernaciones. Implica que Caracas intentará sostener una “normalidad” burocrática (decretos, pagos, mando) mientras EE.UU. presiona por un esquema de administración y transición propio. Esa dualidad suele traducirse en fricción: decisiones paralelas, firmas objetadas, funcionarios que esperan a ver “quién gana”.
2) Riesgo legal: el costo invisible que frena todo.
En EE.UU. ya se discute si la acción pasó o no los límites del poder ejecutivo y del rol del Congreso. En términos financieros, esto se vuelve prima de riesgo: si la base legal es contestada, los contratos grandes se frenan, los seguros se encarecen, los bancos piden más garantías y la inversión “seria” espera.
3) Reacción internacional: apoyo político no siempre significa apoyo operativo.
Europa marca la línea del derecho internacional: España, por ejemplo, condenó con dureza la intervención por violar la legalidad internacional, y el tema llega al Consejo de Seguridad de la ONU. El Papa también pidió explícitamente que Venezuela siga siendo un país independiente. Todo esto no es solo diplomacia, condiciona sanciones, licencias, acceso a financiamiento y reconocimiento de autoridades.
Mediano plazo: petróleo sí, pero no “milagro”
El error de lectura más común —y el más repetido en la conversación pública— es suponer que “si cae Maduro, entra plata”. No funciona así. La industria petrolera venezolana no se recompone en meses.
Aun con apoyo político total, hacen falta inversión, ingeniería, equipos, seguridad, repuestos, puertos, diluyentes, mantenimiento y personal calificado. Y, sobre todo, continuidad de reglas. Por eso, incluso en lecturas pro-mercado, el petróleo aparece como promesa de largo aliento, no como caja inmediata para “mañana”.
El ingreso “de la gente” llega último. En reconstrucciones estatales, el orden suele ser: primero estabilización mínima (seguridad y pagos críticos), luego normalización comercial (importaciones, combustible, logística), después inversión y empleo. Entre el anuncio y el salario real hay un puente largo. Y si la transición queda asociada a tutela externa, el costo social y político sube, más conflicto, más incertidumbre, más demora.

Lo que destacan las editoriales y análisis en EE.UU.
- El punto no es solo Maduro: es el precedente. Varios análisis enfatizan que la operación “corre el límite” del poder ejecutivo y reabre la discusión de guerra/poderes presidenciales. Para el mercado, eso es volatilidad institucional, asegura The Guardian
- “America First” en tensión: intervención grande afuera mientras el electorado mira costos internos. Eso adelanta un debate político que puede alterar el plan de salida. The Washington post
- La transición no está alineada. Incluso fuera de Venezuela, hay lecturas de que Trump no necesariamente empodera a la oposición clásica y podría “negociar” con la estructura que queda, empezando por Rodríguez, por conveniencia operativa. Eso cambia el mapa de aliados y enemigos, menciona Reuters.
- Para finalizar, Venezuela no entra hoy en una “nueva normalidad”, entra en una nueva administración del riesgo. En el corto plazo, la batalla es por el marco legal y el mando efectivo; en el mediano, por reglas creíbles que permitan inversión. El petróleo puede ser la palanca, pero no es un botón. Y el bolsillo venezolano, menos.