LA PROVINCIA EN UNA SITUACIÓN PREOCUPANTE
Entre Ríos aparece en el mapa nacional de alerta por riesgo extremo

09/01/2026

De acuerdo con los mapas oficiales, más de una decena de provincias se encuentran bajo la categoría más elevada del índice de peligro de incendios, elaborado a partir del Fire Weather Index (FWI), que combina variables como temperaturas muy elevadas, bajos niveles de humedad, vientos persistentes y escasez de precipitaciones recientes. Este combo climático eleva de forma significativa la probabilidad de que cualquier foco ígneo se propague con rapidez y resulte difícil de controlar.
Las zonas más comprometidas abarcan regiones clave para el agro argentino, desde el centro y norte del país hasta sectores de la Patagonia. Provincias con fuerte peso productivo como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y La Pampa aparecen bajo alerta máxima, al igual que distritos del NOA y Cuyo, donde la sequedad de los suelos y la acumulación de material vegetal seco incrementan el riesgo.
El impacto potencial sobre el campo es significativo. En áreas agrícolas, los rastrojos, pastizales y lotes sin cobertura verde actúan como combustible natural, facilitando la propagación del fuego. A esto se suma que la alerta coincide con etapas sensibles del calendario productivo, como labores de cosecha, manejo de cultivos y traslado de maquinaria, lo que eleva la posibilidad de incidentes. Las consecuencias pueden traducirse en pérdidas productivas, daños en alambrados, silos, galpones y maquinaria, además de complicaciones logísticas para el transporte de granos y hacienda.
Es importante destacar que los incendios no solo generan daños inmediatos, sino que también afectan la capacidad productiva a mediano plazo, deteriorando suelos, reduciendo la disponibilidad forrajera y comprometiendo la sustentabilidad de los sistemas agropecuarios. En el caso de la ganadería, el riesgo se extiende a la pérdida de campos naturales y al estrés adicional sobre los rodeos en un contexto de altas temperaturas.